Uno de los momentos donde más queremos consentir a nuestro perro es a la hora de comer — y es normal querer compartirle algo de lo que estamos comiendo. La buena noticia es que sí hay alimentos humanos seguros y hasta beneficiosos para ellos. La clave está en saber cuáles son y en qué cantidad, porque lo que para nosotros es inofensivo, para un perro puede ser tóxico.
Frutas y verduras seguras *es necesaria previa evaluación en base a estado de salud
- Zanahoria: baja en calorías, buena para los dientes al masticarla cruda, aporta fibra
- Manzana (sin semillas ni corazón): fuente de vitaminas, pero las semillas contienen trazas de cianuro
- Calabaza cocida (sin condimentar): excelente para la digestión, muy usada incluso en casos de diarrea leve
- Ejotes: bajos en calorías, buena opción para perros con sobrepeso que necesitan sentirse satisfechos
- Sandía (sin semillas ni cáscara): hidratante, ideal para el calor de Monterrey
- Arándanos: antioxidantes naturales, se pueden dar como premio ocasional
Proteínas seguras
- Pollo cocido sin piel, sin hueso y sin condimentos: fuente de proteína magra fácil de digerir
- Pescado cocido (salmón, por ejemplo): aporta ácidos grasos buenos para piel y pelaje, siempre sin espinas
- Huevo cocido: buena fuente de proteína, se recomienda cocido y no crudo
Otros alimentos beneficiosos
- Arroz blanco cocido: suave para el estómago, útil cuando el perro tiene el sistema digestivo sensible
- Yogur natural sin azúcar (en pequeñas cantidades): puede aportar probióticos, siempre que el perro no sea intolerante a la lactosa
Alimentos que debes evitar por completo
- Chocolate: contiene teobromina, tóxica para perros incluso en cantidades pequeñas
- Uvas y pasas: pueden causar falla renal, incluso en cantidades mínimas
- Cebolla y ajo (crudos, cocidos o en polvo): dañan los glóbulos rojos
- Aguacate: contiene persina, que puede ser tóxica para algunos perros
- Xilitol (edulcorante en chicles, dulces sin azúcar, algunas mantequillas de maní): extremadamente peligroso, puede causar una caída brusca de azúcar en sangre
- Huesos cocidos (de pollo, res, etc.): se astillan fácilmente y pueden perforar el tracto digestivo
- Alimentos con mucha sal o grasa: pueden derivar en pancreatitis
Reglas generales para compartir comida de forma segura
- Nunca debe representar más del 10% de su dieta diaria — el resto debe venir de su alimento balanceado
- Siempre sin sal, sin condimentos, sin salsas
- Introduce un alimento nuevo de a poco, para descartar alguna reacción o intolerancia
- Ante cualquier duda sobre un alimento específico, mejor preguntar antes que arriesgarse
Una nota importante
Cada perro es distinto — su edad, peso, raza y condiciones de salud pueden cambiar qué tan recomendable es cierto alimento. Si tu perro tiene alguna condición particular (renal, pancreatitis previa, sobrepeso), lo mejor es platicarlo directamente en consulta antes de introducir alimentos nuevos a su dieta.